Tragedia y perversidades políticas

En el ámbito político, donde se disputan los beneficios o el placer, lo que menos interesa es la gente. Es más, en la real politik, se le utiliza para fines aviesos.

En tiempos remotos los pueblos colonizados o invadidos eran usados como soldados. En la época actual podemos observar este fenómeno con los migrantes en norteamérica.

Esos “latinos” avecindados en Estados Unidos, es el primer ejército en países a invadir o a derrocar. Si regresan alcanzan dos premios; son héroes y obtienen el reconocimiento de ser americanos.

En México vivimos meses de enfrentamiento entre dos grupos de poder. El que llegó a través de las urnas y quienes perdieron.

El que ganó, al parecer quiere todo. Los que perdieron intentan conservar lo que tenían o crear conflicto para negociar.

En este último párrafo se puede ubicar la tragedia de Hidalgo. La explosión de un ducto.

También puede inscribirse como un autoatentado para ganar mayor credibilidad social y además justificar “el negocio” de la compra de pipas con su consecuente distribución de la gasolina.

El libro el cartel negro de Ana Lilia Pérez, terminado en 2011, relata quiénes son los dueños del petróleo y determina que el huachicol lo realizan gente especializada. Es prácticamente imposible que “cualquiera” pueda abrir o perforar una válvula o dañar un ducto de gasolina.

Así que los hechos en Hidalgo fue un suceso provocado. La perversidad utilizó a personas.

¿Se lo provocaron al presidente? O, ¿fue ¿autoatentado?

La percepción social se inclina por la idea de desestabilizar al gobierno o presionarlo para negociar.

La otra cara es el autoatentado para justificar “el negocio” de la compra de pipas para evitar el desabasto, así como ganar un dinerito con su distribución. Además genera empleos de chofer con el aliciente de bien pagados. No son muchos trabajos, pero adorna el gobierno en turno.

El lector podrá inclinarse por la versión que mejor le parezca; pero los muertos en Hidalgo son reales y en esa lucha política parecen intrascendentes.

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