Sucesión

sucesion

José Elías Romero Apis, a través de sus anécdotas sobre la política mexicana en el libro El jefe de la banda, refuerza el mito de que el presidente en turno decide a su sucesor.

Como diría una frase onomatopéyica: “Él solo en su soledad”.

Vamos al origen del PRI o sea su abuelo el PNR con Plutarco Elías Calles para desmitificar aquello de que el presidente impone al que viene.

Plutarco Elías Calles luego del asesinato de Álvaro Obregón entendió que había que aplicar la frase “O plata o plomo”. Y realizó una operación de alta política donde llegó a acuerdos con casi todos los grupos políticos.

A los renuentes les llevaron flores. A quienes se portaron amables les tocó “algo”. La frase clave fue: distribución de la riqueza y acuerdo con todos. Con ello logró imponerse por varios años.

Hasta la llegada de Lázaro Cárdenas quien rompió la sumisión. Pero reforzó la sucesión presidencial con el arreglo, otra vez de todos, para que “todos” tuvieran jugada en los próximos eventos sucesorios.

Cuando me refiero a todos invoco a verdaderos grupos de poder, ya sea militar, económico, político o ideológico.

El que iba a gobernar era tema, sino de todos, sí de la mayoría y este ambiente le dio estabilidad en lo económico y político al país.

Bajo estas circunstancias es que el presidente en turno no decidía “solo en su soledad”,  sino que, deduzco, era el vocero del acuerdo de “todos o la mayoría” de aquel grupo.

Romero Apis nos cuenta que la sucesión en la persona de Adolfo Ruiz Cortines obedeció a circunstancias trágicas (unos lo identifican como suerte) y que Miguel Alemán –presidente- lo fue preparando.

De manera casi idéntica sucedió con Adolfo López Mateos, quien fue protegido –en la etapa final- por Ruiz Cortines. Y en la “soledad” también eligió a Gustavo Díaz Ordaz.

Agrego otra característica política que choca con el mito de que el presidente en turno designa. Siempre se menciona el debilitamiento de la figura presidencial en el ocaso del sexenio.

También podría interesarle

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *