Saludo en época de sana distancia

Arreció, en las últimas horas el virus. Emergencia sanitaria a nivel nacional. El anuncio lo hizo Marcelo Ebrard, un político; no un científico o técnico.

¿Qué se está tramando?

En la última aparición del subsecretario de salud, Hugo Gómez-Gatell, se pudo observar nervioso y dubitativo. No ofreció confianza. Y para esto se requiere, en apariencia, seguridad.

El mismo presidente, en alguna de esas mañaneras, explicó que el tema actual sería abordado por especialistas. Enfatizó: no por políticos. Ya que estos, agrego, simulan.

Se cae, estrepitosamente, la aceptación social del poder ejecutivo federal. Si figura, para algunos sectores, ha dejado de ser garantía. Desde finales de la semana (23 al 27 de marzo) descendió a menos de los 50 puntos porcentuales.

Si llevo ese porcentaje a una calificación escolar, lo ubicaríamos como reprobado. De ese tamaño es la pérdida del apreciable pueblo sobre el presidente.

Las “tomas de decisiones” en la situación actual por parte del poder político federal, fueron tardías.

Gobiernos estatales decidieron con anticipación medidas preventivas; sino la situación sería peor.

Este fin de semana en Sinaloa, el presidente saludó de mano a la mamá de El Chapo.

Primero, no acata la sana distancia ante otra persona mayor que él.

Segundo, si bien la señora va al lugar donde estará el presidente. Este no espera a que ella camine (porque se ve que no está impedida a pesar de su edad). Para saludarse. Quien busca el acercamiento es el poder político. Y este mensaje es el que recibe la comunidad política. Y uno que otro sector social avispado.

Un asunto es la cortesía política y otro ser condescendiente.

Él dice que fue por educación. Otros lo vimos agachón.

También podría interesarle

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *