Retroceso económico

Alfonso Romo, el empresario neoleonés muy cercano colaborador del presidente, Andrés Manuel López Obrador, empleo la palabra recesión. Es decir, un retroceso en la economía nacional; o también mayor desempleo.

No va a crecer la economía, como se dice al 4 por ciento. No. Apenas llegará al 1.5, si bien nos va.

Las condiciones extranjeras tampoco son favorables.

Los países poderosos como China y Estados Unidos se han enfrascado en un pleito comercial. Esta situación afecta la economía mexicana porque dependemos de un 70 por ciento con el comercio norteamericano.

México tuvo que aceptar la condición (para que sea socio de Estados Unidos) de formar parte de un bloque comercial para enfrentar a los chinos. Lo mismo le está sucediendo a Canadá.

Ese problema comercial EU China ha afectado la mayoría de las bolsas del mundo. El peso fluctúa entre los 19 y 20 pesos. Habíamos llegado a los 18 con el actual gobierno de López Obrador.

Persisten las diferencias entre los empresarios nacionales y el gobierno federal. Y, recientemente se ahondaron las discrepancias entre el poder ejecutivo y quienes crean opinión pública, es decir los periodistas. Estos no pesan en la economía, pero si en el consciente colectivo.

Las circunstancias son desfavorables.

Lo que llama la atención es la apuesta que lanza Alfonso Romo. Declaró: 100 a 1 a que no se dará la recesión. El reto es atractivo para otro apostador, para quien le encanta el juego. Pero la economía no es recreo, sino una responsabilidad.

La economía nacional no es cuestión de azar, sino de compromiso, de resultados que van a beneficiar a miles o millones de mexicanos porque es la estrategia que está implementando López Obrador.

En caso de que las consecuencias sean negativas en la economía nacional, afectaría a todos. Lo mejor que nos podría pasar es que el gobierno federal sea un coordinador de los grupos económicos y de poder.

Al parecer desea ejercer su poder político (sostenido en 30 millones de votantes) y castigar a quienes no fueron sus aliados. Estos han reaccionado y están ejerciendo su poder. Apunto que aquella cantidad de sufragios, poco a poco ha ido disminuyendo por diversas causas.

El signo de debilidad se observa en la dimisión de su propio equipo de colaboradores.

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