Reacciones políticas, literarias. Mario Vargas Llosa

A muchos, miles o tal vez millones de simpatizantes de Andrés Manuel López Obrador no le cayeron nada bien las apreciaciones del escritor peruano, Mario Vargas Llosa, sobre el posible triunfo de este personaje como presidente de México.

En el mejor de los casos descalificaron su opinión bajo el concepto populista y le respetaron su desempeño como escritor.

A muchos se les olvida el calificativo que emitió sobre el periodo de partido hegemónico, cuando dijo que aquí se “vivía una dictadura perfecta”. Esto fue en 1990, año cuando se crea el IFE y marca la era de la participación democrática en México.

En aquel entonces se le elogió su apreciación y hasta su valentía. Como si nadie, de los mexicanos, lo hubiera ya identificado y hasta pronunciado.

Vargas Llosa ya era una celebridad, por eso lo invitaron a un Coloquio Internacional, organizado por Octavio Paz y Televisa. (Paz, otro defenestrado escritor mexicano por, dicen, su posición ideológica de derecha, cuando ni siquiera leyeron su obra).

Tengo temor a que el grueso de la sociedad mexicana sea fundamentalista. Solo tengo un argumento para manifestar esta apreciación. No se lee. Apenas, nos indican las encuestas, un mexicano común lee 6 libros por año. En Guerrero un libro. Así no se puede ganar una diversidad o pluralidad de ideas.

Pues resulta que Vargas Llosa lamenta que sería desastroso si ganara el populismo que representa Andrés Manuel López Obrador. Perdería, según el escritor peruano, la democracia.

Caeríamos, escribo, una diosincracia. O en palabras más sencillas, sería: lo que usted diga señor. Es decir, un retorno a periodos que creíamos ya superados.

La opinión de Vargas Llosa no se estanca, mediáticamente, en el ámbito local (del territorio mexicano) sino que rebasa las fronteras y llega, el mensaje, a otros países.

Mario Vargas Llosa es un escritor reconocido por sus obras literarias, las cuales le llevaron a ganar el nobel en este campo.

La percepción de novelista hizo daño, mucho perjuicio al personaje político mexicano. Tal y como lo provocó en aquel 1990.

También podría interesarle

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *