Quiero ser docente

Para ser profesor se requiere de una herramienta profesional que se identifica con la palabra pedagogía.

El concepto pedagogía se presta, incluso, para el albur. Desde una perspectiva educativa son habilidades profesionales que adquiere o conoce el docente para despertar en sus alumnos otra virtud que se denomina, creatividad. O por lo menos la inquietud por conocer más.

Este es el verdadero profesor, el que anima entre sus escolapios que sean originales. O que defiendan, con argumentos, su punto de vista. Esto no quiere decir, que sean de una posición política o ideológica desde su juventud hasta la muerte. Sino que observen que la ciencia va variando y en cada periodo o época se modifica o adapta.

Esas nuevas variaciones o modificaciones obedecen a nuevos descubrimientos. Es decir, a la calidad de información que provee el nuevo conocimiento. La base de esos cambios se deriva de la lectura o de la actualización.

Profesor que no lee está destinado a repetir lo que le han enseñado. Y, por consiguiente, en su ejercicio profesional a quedarse en el olvido de la comunidad estudiantil. Aquí cabe la pregunta ¿cuántos nombres completos de maestros se acuerda el lector? Habría que revisar los diferentes niveles, desde primaria hasta licenciatura.

Existen estudios donde el 80 por ciento de quienes han llegado al grado de licenciatura no recuerdan nombres completos de quienes consideran han sido profesores de primaria, secundaria o bachillerato que marcaron su vida académica.

En algunos casos lo asocian con un seudónimo o apodo, pero no retienen en la mente el nombre completo. Y esto es un signo de que la mayoría de los docentes, son profesores porque es su trabajo, pero no es de su agrado. Y por lo tanto el placer por enseñar se encuentra ausente.

Muchos son profesores porque les dieron la oportunidad de estar frente a un grupo, y pocos se prepararon para adquirir habilidades pedagógicas.

En otros casos, se hicieron profesores porque la plaza fue heredada.

En estas condiciones ¿hay que celebrar el día del profesor? Sí, porque así lo marca el calendario. Pero en otro sentido es necesario revisar (y no lo quieren los maestros) la actividad académica del profesor.

Si por lo menos entendieran que el docente o profesor está obligado a orientar a los alumnos hacia la vida misma, con esta sencilla frase, les cambiaría el objetivo para saber cuál es su papel frente a grupo.

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