PRD y su guerrero

El PRD continúa es su trayecto de facciones. Ese fue su origen. Sin embargo, a pesar del tiempo transcurrido con sus altas y bajas, parece que desdeñan sus experiencias.

El Partido de la Revolución Democrática se conforma de una escisión del PRI y estos los organizan y después dirigen.

Los primeros diez años tutelaron ex priistas. Hasta que arribó Pablo Gómez y con una duración de 4 años los de izquierda guiaron al partido.

Regresaron ex priistas con Leonel Cota Montaño por un lapso de tres años. Después un año de transición combinada entre un ex priista y uno de izquierda.

Todo lo anterior para que llegaran los pragmáticos Chuchos, con 7 años en el poder. Y con ellos los mejores tiempos políticos (desde mi perspectiva). Llegaron a gubernaturas con ex priistas o ex panistas. Por ejemplo, en Guerrero gana PRD gubernatura con Zeferino y conserva con Ángel Aguirre Rivero.

Otro evento simbólico es Acapulco donde triunfa en tres periodos consecutivos. Zeferino Torreblanca, Félix Salgado Macedonio y Alberto López Rosas.

Las luchas intestinas internas perredistas, por ejemplo, ejercieron su inercia y perdieron Acapulco e Iguala.

Lo que los llevó a la debacle fueron sus desacuerdos como corrientes o grupos políticos. Pocos respetaban los últimos tratos de las convenciones. Esto sucedió porque el fallo era por mayoría y sometían a la minoría. Estos lo tomaban como venganza.

No hacían política, sino ejercían sometimiento.

La política la entendieron como “mi grupo merece más lugares políticos por ser cuantitativo” y los otros discutían por lo cualitativo “porque se sentían intelectuales”.

La mejor experiencia social y política del PRD fue cuando caminaron de manera paralela a la sociedad y organizaron elecciones primarias. Tomaban en cuenta a la población y hasta los hacían regidores y diputados. Sin embargo, los líderes perredistas, de las corrientes se sintieron desplazados y decidieron cerrar este procedimiento.

Aquí se vieron sus mezquindades y ambiciones y la gente lo notó, por lo tanto, se alejó.

Esas usuras políticas la aplicaron hasta con sus propios compañeros. La trayectoria valía un cacahuate, por ejemplo.

Ante la impopularidad perredista muchos de sus líderes buscaron cobijo y lo encontraron en Morena, quien sin militancia y organización cayeron “como anillo al dedo”. La base de Morena los responsabiliza de agudas divisiones internas. Todo indica que en el siguiente proceso parece que los quieren encriptar.

El presidente, Andrés Manuel López Obrador, ya marcó los tiempos políticos. Por eso todos se mueven. Y también anunció que son tiempos de definiciones. O estás aquí o allá y no hay medias tintas.

Me parece que el PRD Guerrero está en el sector de las medias tintas. Al pronunciarse por no acatar la decisión de su dirigencia nacional. En verdad, nada nuevo; esa es su cultura.

Sin embargo, no veo que les vayan a dar espacios en Morena, pues ahí la pelea va a estar tremenda.

Ojalá y me equivoque…porque,…sino los perredistas se tirarán al vacío.

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