Pérfidos

Los actores políticos: Rosario Robles, Ricardo Monreal y Andrés Manuel López Obrador.

Cargos públicos, respectivamente: Secretaria de Estado con el PRI; líder del senado (se supone que por el cargo también de Morena en este nivel) y presidente electo y dirigente  nacional del partido hegemónico.

Ambiente: sistema presidencial.

Conflicto público: supuesto desvío de recursos por parte de Rosario Robles, como funcionaria tanto en la Secretaría de Desarrollo Social como en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano.

Declaraciones de los involucrados: Monreal: vamos a investigar a Robles por hipótetico desapego en el gasto del erario. Hasta va a crear una comisión ex profeso en donde es líder, es decir, en el Senado para encontrarle defectos, lo que sea.

Rosario Robles, retó: busquen lo que quieran, no van a encontrar ningún defecto.

Andrés Manuel López Obrador, cobijó a Robles: es chivo expiatorio. Se deduce, en el vocabulario político que ha encontrado protección por el mismísimo presidente electo y líder y dirigente de Morena. Si, pues el que tiene calidad moral.

El encontronazo político no es PRI contra Morena. Y escribo PRI porque ahora allí pertenece Rosario Robles, bajo la sombra de Carlos Salinas de Gortari. Sino que el conflicto, se podría leer es Morena frente a Morena. O, entre el poder ejecutivo contra el poder senatorial.

Y surge la duda ¿seremos testigos de la división de poderes?

Otra hipótesis. Es un acercamiento del poder salinista con el poder de AMLO. El chaparrito, se deduce, apoyó a líder tropical?

El poder lo tiene AMLO y lo ejerce.

Les recuerdo la anécdota. AMLO estaba de vacaciones cuando surgió el escándalo de un aparente desvío de recursos de Morena, dinero que a través de una asociación entregaría recursos a daminificados. El entonces candidato ganador suspendió su descanso uno o dos días antes de lo programado para desactivar el conflicto.

Otra lectura política que se desprende es un odio de Monreal hacia Rosario Robles, tal vez, porque aquella llegó a ser presidenta nacional de un partido, lugar que cree Monreal ya le corresponde.

O porque no, pensar en una posición misógina.

Visto así el comportamiento político, ¿quién de los tres es más pérfido?

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