Pensión Universal lance político

Cuando fue jefe de gobierno, Andrés Manuel López Obrador, creó pensión a adultos mayores.

Era una ayuda económica, entonces de 800 pesos mensuales, a personas de más de 60 años.

Entonces un exitazo porque se convirtió en votos directos. No solo de quienes recibían, sino también de personas alrededor del beneficiario.

Todos los gobiernos, de aquel entonces, replicaron el esquema, precisamente porque representaban miles de votos.

Muchas personas en el nivel de hijo sintieron alivio porque esos 800 pesos mensuales representaron una ayuda y al mismo tiempo dinero que ya NO lastimaría su economía.

Estamos hablando de gobiernos federales con indicadores económicos nacionales del 2 o 3 por ciento productivos anuales.

El pasado año (2020) se tuvo en descenso en la producción productiva establecida en menos de 4 por ciento, debido a la pandemia y a las fricciones entre empresarios -nacionales y extranjeros- con el nuevo gobierno.

Bajo este panorama, el presidente anunció que esa pensión a adultos mayores aumentará al doble en 2024. Y que será, a partir de julio del presente año, paulatino el incremento.

La declaración es eminentemente política porque nos encontramos en medio de un proceso electoral. Y, esta determinación corre el riesgo de lastimar la legislación electoral. Habría que esperar la reacción de partidos políticos y del INE.

La interrogante salta a la vista ¿De dónde obtenedrá el dinero? si el presidente se encuentra sin recursos.

El esquema es sencillo. Le va a quitar a los que más tienen, para dárselos a los de menos. Y no se trata de impuestos a los millonarios, sino a los nuevos pensionados quienes se van a retirar con UMAs.

Ya se sabe que las UMAs representan en realidad menos dinero de pensión para los ex trabajadores.

Ese pequeño dinero de las UMAs se irá para cubrir a la pensión de adultos mayores. Y escribo reducido para el trabajador, pero grandes cantidades para el gobierno porque cada año se incrementan los pensionados.

Quienes han trabajado durante 30 años, recibirán en UMAs su pensión; es decir, será menos que si se les cubriría con salarios míminos. Y esa diferencia se utilizará para entregarla a adultos mayores de 65 años.

El adulto mayor y jubilado tendría que recibir su pensión en salario mínimo y también la pensión. Dos apoyos. Ahora va a recibir, en total, un solo apoyo disfrazado en dos emisiones. Su pensión en UMAs y pensión por ser adulto mayor.

Lo planteo de otra forma. Un jubilado no necesariamente va a tener los 65 años; en esta condición solo recibirá su pensión en UMAs, menos que si lo recibiría en salarios mínimos. Y hasta que cumpla los 65 se le daría la pensión de adulto mayor más su pensión laboral. En esos 5 años, este trabajador estaría cubriendo lo que corresponde a pensión de adulto mayor a otra persona.

Es decir, el dinero de la pensión a adultos mayor no saldría del gobierno, sino de los propios trabajadores.

También podría interesarle

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *