Dos daños colaterales

Además del incremento en contagios por el Covid-19 y sus consecuencias directas con decesos humanos.

Han surgido dos temas notorios que se han desarrollado a la par del virus y el confinamiento.

Incremento en violencia familiar y desempleo.

De acuerdo a números de la Secretaría de Gobernación mexicana la violencia subió un 120 por ciento en este rubro en este periodo.

Era notoria el uso de la violencia en el hogar, pero el encierro lo catalizó.

Para los funcionarios mexicanos detectan que el 66 % es por violencia física y un 22 % violencia psicoemocional.

Cuando se habla de psicoemocional se refiere a chantaje y amenaza verbal.

Y es que, a muchos varones especialmente, les “soltó” su carácter de siempre la inhibición de salir a la calle. Pasear, aunque sea al perro, libera.

Se sienten presos en su casa, en su hogar, con los niños y la señora.

El gobierno federal dijo que era anticonstitucional y por ende ilegal que se despidiera a empleados, tanto de centros comerciales como del gobierno federal, estatal o municipal.

A muchos empresarios en pequeño y mediana escala les cerraron sus negocios por dejar de ser necesarios. El gobierno federal les ayuda con 25 mil pesos, cifra que apenas alcanza para cubrir salarios de algunos empleados.

El gobierno federal decidió no ayudarlos con el argumento de que no iba a rescatarlos para endeudar al país.

Bajaron las cortinas y sin ventas no hay circulación de dinero. Con esta explicación despidieron a empleados. Hasta el momento se desconoce un número o porcentaje cercano, porque la misma pandemia impide recibir información de empleados despedidos.

Pero de que los hay, los hay.

En estos momentos ni el gobierno ni abogados pueden atender estas anomalías. Lo sabremos una vez que se hayan reiniciado las actividades.

Aparte de estos dos daños, los mismos médicos que atienden el Covid-19, nos dicen que han regresado enfermedades que se decían superadas. Por ejemplo, el sarampión.

Ojalá y no lleguen a ser enfermedades virales, porque nos evidenciaría como raza humana impotente, contaminadora e irracional.

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