Dictadura vs dictadura

Los pirómanos recomiendan: fuego se combate con fuego.

Quienes se inclinan por el uso de la violencia sugieren el mismo método para suavizar al oponente.

Al parecer quien hoy se encuentra en el poder federal ha entendido que para vencer a la dictadura anterior también está obligado a conformar su dictadura.

Planteo tres tipos de dictadura. a) militar, b) oligarquía en el poder y c) proletaria.

De la última no existen hechos concretos, es una hipótesis planteada por Carlos Marx y Federico Engels, mejor conocida como filosofía marxista o socialismo. Según esto los obreros asalariados detentan el poder.

Perdón. Tal vez, exista un ejemplo de una dictadura proletaria con Lech Walesa en Polonia. Electricista y luego presidente (1995). Intentó reelegirse y perdió en dos ocasiones. Su país no sufrió los cambios que se postularon. Por estas derrotas no se puede considerar “el cambio” o la presencia de los trabajadores en el poder.

Andrés Manuel López Obrador se encuentra blindado por millones de mexicanos. Y este perfil le ha dado para personificar la dictadura.

Ahora sus conclusiones se dictan en: Un sí o un no. Sí, por ejemplo, para clausurar una mina en Baja California. O la construcción de una termoeléctrica en Morelos. Sin importar aliados o afectaciones al medio ambiente.

Un no cuando sostiene que no hay conflicto de interés en el nombramiento de una magistrada (Yasmín Esquivel) esposa de uno de sus principales asesores en construcción de nombre José María Ribóo. O negar que utilizan y utilizaron “bots” para desacreditar comentarios adversos a la figura candidateable y ahora presidente en las redes sociales, el estudio provino del ITESO (Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, institución que se dedica a estudios de medios de comunicación).

AMLO no ha sido, como en el caso de Walesa, un trabajador. Lech fue electricista en unos astilleros polacos. López ha sido político. La diferencia es diametralmente opuesta y, como dicen los jóvenes, nada qué ver.

Para algunos es muy pronto -100 días- para observar una separación entre los simpatizantes y el líder. Estos sostienen que las afectaciones por algunas de sus decisiones no se han resentido. La economía será el talón de Aquiles y este ambiente tiene su propia dinámica, sus tiempos.

La mayoría de los indicadores nacionales y extranjeros señalan que el crecimiento de México rondará, cuando mucho por el 2 por ciento.

El presidente augura el doble, o sea un 4. Muchos le creen. Ojalá porque así le iría bien al país y a millones de mexicanos. Pero… y si no. Entraríamos a la distribución de la pobreza.

No estamos en la etapa de la dictadura del proletariado, ni por asomo. Pero sí a una dictadura personal, igualito a la que pensábamos se había superado con un partido, el PRI.

La diferencia entre un partido y una persona, es que antes había contrapeso político interno; en este momento, recae en un sujeto. Él decide. Sube o baja el pulgar. Vive o muere.

Dictadura vs dictadura, pues.

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