Cuando la perra…

El refrán popular pronóstica…y cuando la gente sabia lo dice es que se cumple, diría mi presidente.

El dicho completo recita: cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.

Literalmente se refiere a que un perro cuando se le amarra se convierte en indomable, feroz; se transforma en una bestia donde nadie lo puede detener, hasta el dueño puede salir lastimado si intenta hacerlo.

La expresión metafórica advierte que si alguien hiere o lastima (de cualquier manera) a un familiar, amigo o compañero, esta víctima  utilizará toda su fuerza para dañar a quien se ponga enfrente. Sea quien sea. Así sea la progenitora.

Otra expresión literaria podría ser…los perros andan sueltos. Locución que alcanzaría a utilizarse a favor de los ofendidos con “si los perros ladran, es que vamos cabalgando”.

Otra proposición…el perro parece que tiene rabia. No, no es rabia, es hambre y eso se soluciona con un hueso.

Cualquier frase se acomoda (rol asignado al lector). Empero, los morenistas se inconforman por algunas designaciones. Exigen revocación.

Desde la visión política si entran divididos estos morenistas, van a salir hechos polvo.

A quiénes no quieren. Eduardo Gerardo Loria en la Contraloría. Para los morenistas es un alfil del ex gobernador, Héctor Astudillo Flores; por lo tanto un priista, color que no embona con el cambio, además y desde esta posición le van a cubrir los posibles hoyos económicos. Vamos, es un acuerdo político desde la silla presidencial.

Tampoco quieren al secretario de educación, ex rector, Marcial Rodríguez Saldaña. Tal vez por su desempeño como presidente estatal de su partido en donde no entregó a tiempo la comprobación de gastos de campaña, requisito utilizado por consejeros electorales para tumbar la candidatura de Félix.

En promotora turística llega José Luis González de la Vega, otro acuerdo político con Elba Esther Gordillo; quien tiene influencia en el magisterio. Para los morenistas no checa la historia llena de corrupción de la maestra con su orgullosa honorabilidad.

La otra lectura política es el pleito de dos grupos morenistas de Acapulco. El de la ex alcaldesa Adela Román frente al de la actual  Abelina López. Esta última denunció públicamente el desvío de la administración anterior por un monto de 100 millones de pesos con una obra “fantasma”.

La constante en estos dimes y diretes públicos es la manifiesta confrontación de morenistas. Esperar a ver qué pasa…

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