Colosio o Camacho

Cuenta la leyenda que siendo estudiantes se plantearon ser presidente de México. Por lo menos 3 de ellos, sí lo deseaban con ahínco. Cualquiera que llegara al primer sitio iba a ayudar a los otros.

Esos estudiantes de la UNAM eran Carlos Salinas de Gortari, Manuel Camacho Solís, José Francisco Ruiz Massieu y Marcelo Ebrard Casaubón. Les decían los toficos. En aquello años se conocían a unos dulces con ese nombre porque la publicidad utilizaba la palabra “qué ricos” y estos eran “los” ricos tanto de familia como de recursos.

Quien llegó a la presidencia fue Carlos y se llevó a los tres a puestos políticos. Manuel jefe de gobierno. Ruiz Massieu gobernador de Guerrero. Marcelo subdirector.

En la sucesión presidencial Salinas optó por Colosio. Más dócil en comparación con Camacho.

Camacho impulsivo y además inteligente. Esta última característica le impidió llegar a ser considerado como candidato. En política está vedado que el alumno supere al maestro.

Lázaro Cárdena se inclinó por Manuel Ávila Camacho. Su mejor amigo, de su misma formación o sea militar, además popular y con experiencia política Francisco J. Múgica lo dejaba de lado.

La historia sucesoria se repite con Miguel Alemán Valdés. También amigo, experiencia política y altamente estimado Fernando Casas Alemán se queda en el camino para dárselo a Adolfo Ruiz Cortines.

Ávila Camacho y Ruiz Cortines formaban parte de otro equipo político de quien era presidente. Esta característica le dio estabilidad a quienes pertenecían al grupo gobernante.

Quien dio visos de romper este sello de “otro persona de un grupo diferente” fue Miguel De la Madrid Hurtado con la designación de Carlos Salinas de Gortari. La salida de Cuauhtémoc Cárdenas y su postulación por una gran coalición opositora marcó la ruptura intrapriista.

Salinas con la reciente historia de imponer al candidato de su propio grupo político lanzó a Luis Donaldo Colosio. Colosio se enfrentó a Manuel Camacho Solís. Los adversarios de Salinas entendían que Salinas se estaba reeligiendo. Iba a ser el poder tras el trono.

Con Camacho como candidato a la presidencia, Salinas tenía pocas posibilidades de continuar mangoneando.

El proyecto salinista era de largo alcance. Primero Luis Donaldo Colosio y luego le seguiría José Francisco Ruiz Massieu. Para sorpresa de muchos Carlos Salinas ya venía cosechando al muy joven y carismático Enrique Peña Nieto.

El asesinato de Colosio e inmediatamente después el de Ruiz Massieu, representó la dilación del proyecto salinista.

Otra manera de ver la pausa con Carlos Salinas de Gortari en el poder es el advenimiento de la alternancia. Ya no le pertenecía el poder al PRI, sino al PAN. Decidían los azules.

Salinas les vuelve a arrebatar el poder con Peña Nieto. Y ahora se enfrenta con otro acérrimo adversario, Andrés Manuel López Obrador. A Salinas le intentan alejar de la toma de decisiones.

López Obrador no lo menciona, pero Salinas representa el neoliberalismo. Ahí está el pleito político y económico.

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