Boomerang económico. Covid-19

El Covid-19 se conoció, a nivel mundial, el 1 de diciembre de 2019 en China.

Huwan es la ciudad de inicio de la pandemia, entidad de 11 millones de habitantes, en una extensión de 8 mil 467 kilómetros cuadrados (mil 485 la ciudad de México con 9 millones de personas).

La deducción que realizan algunos economistas y politólogos es la siguiente: sembraron el virus para afectar y/o beneficiar a algunos sectores económicos o a algún país.

China en 2010 llegó a un PIB de 10.6, algo extraordinario. 9 años después descendió a 6.2.

La comparación es Estados Unidos. Tuvo en 2010 un PIB de 3.4. Y en 2019: 2.3.

La mejor economía es la China.

La fuerza China se sostiene a partir de un enorme potencial por la cantidad de población. Un mil millones, 395 millones, 380 mil habitantes.

Los mexicanos somos 126 millones.

Uno piensa que el idioma que más se habla en el mundo es el inglés, por sus relaciones comerciales. Y no es así. Es el mandarín lengua oficial de China.

La República China, con ideología socialista, le entró a la competencia comercial mundial. E inició a vender cualquier producto. Copiaban todo. Sus materiales son de mala calidad. Su ventaja es el costo, o sea, muy baratos. El inconveniente, para el cliente, es su durabilidad.

Un pequeño productor, ligado a la industria de la lámina, en una ocasión compró ese producto a un precio irrisorio, por supuesto de origen chino.

Deslumbrado por la inversión adquirió casi el cuádruple del artículo.

Al comenzar a transformar la lámina se dio cuenta que era exageradamente maleable, poco resistente. Sus clientes dieron muestra de fastidio y comenzó a perder consumidores.

En calidad, me dijo, es mucho mejor la empresa neoleonesa, mexicana, Campos Hermanos. Pero, su precio es elevado en comparación con otro producto.

Por lo general el comprador desconoce la calidad de un mueble de lámina. Descubre su calidad al paso del tiempo.

Los productos de origen chino inundaron el mercado mexicano a través de tiendas comerciales. Sams es el mejor ejemplo.

El punto. Se dedujo que Estados Unidos incubó el virus en China para perjudicar su economía.

Resulta que bajo la pandemia el territorio más afectado es Estados Unidos, por ser el país con el mayor tráfico de migrantes y visitantes.

Al principio de 2020 y luego de conocer la letalidad del coronavirus, gobiernos dejaron de comprar productos chinos, por si “se transmitía ese mal en sus artículos”.

Hoy China se levanta triunfante y nos dice que ha vencido al Coronavirus. Y exporta su comportamiento/conocimiento y también sus medicinas y equipo.

México les acaba de comprar una gran cantidad de insumos.

Deduzco, con la perversidad política y económica, tal vez, los mismos chinos dejaron escapar o sembrar el virus.

Es como un boomerang. Lanzaron el objeto y ahora ellos son los beneficiarios.

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