AMLO toma distancia con Salinas Pliego

No sé qué dedo se amputó Andrés Manuel López Obrador.

Es decir, políticamente, se distancia de uno de sus aliados. Ricardo Salinas Pliego, uno de los hombres más ricos de México, se aleja del “Robind Hood”.

Salinas Pliego se la jugó con AMLO para la presidencia. Y ahora este último le cancela un proyecto minero en Baja California.

El populacho recibió la medida con beneplácito. Euforia. Mientras que los implicados están sorprendidos y señalan al presidente como falto de confianza, desleal.

No nada más se trata de Salinas Pliego, sino de empresarios canadienses quienes estaban explotando esa mina.

El mensaje que envía AMLO, a cientos o tal vez miles de inversionistas, es que su palabra política carece de valor.

Habría que recordar…en política los valores son importantísimos. Uno de ellos es la lealtad.

Muchos podrán festejar la resolución del presidente, porque según daña el medio ambiente aquella minera. Pero en política se debió consultar primero al perjudicado o beneficiario, es decir, a Salinas Pliego.

No. No lo hizo, porque de acuerdo a la expresión política “aquí no habrá consulta, es mi decisión” refleja un rompimiento entre AMLO y Salinas Pliego.

Quienes le damos seguimiento a los noticiarios de TV Azteca, escuchamos un giro en el tratamiento hacia López Obrador. Era el bueno de la película y ahora resulta que es ominoso.

Al parecer López Obrador ha comenzado a amputarse partes de su cuerpo.

A lo mejor se queda solo con el corazón para ofrecerlo al pueblo como emblema de sacrificio.

Preciso. Utilizó palabras claves. Corazón, emblema y sacrificio. Estos términos son parte de la cultura mexicana para redimir precisamente a esa sociedad ignorante, pero leal. Proba y a la vez fanática.

También podría interesarle

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *